lunes, 8 de junio de 2015

Introducción a las Obras Escogídas de Marx-Engels



Hemos editado las O.E. en tres tomos
En la presente edición, aparecen los materiales ordenados del siguiente modo. En el primer tomo, se han reunido aquellas obras en las que se exponen predominantemente los problemas generales de la teoría y se sientan los fundamentos teóricos de la concepción marxista del mundo (materialismo dialéctico, teoría económica, doctrina del partido del proletariado, de su estrategia y táctica, doctrina de la misión histórica del proletariado y de su papel en la historia).
En el segundo tomo, se recogen principalmente las obras históricas y políticas de Marx. En sus comentarios sobre los acontecimientos históricos de su tiempo, Marx nos ha legado modelos geniales de aplicación del método de la dialéctica materialista, elaborado por él, al estudio de la historia concreta. Sobre los materiales históricos, las ideas de Marx encontraban su piedra de toque y su expresión concreta. Y al estudiar la experiencia histórica, desarrollaba la política y la táctica del partido proletario.
Las obras de Marx y Engels forman un todo único, se hallan penetradas por una sola concepción del mundo: la del comunismo científico. Desde el punto de vista teórico, son modelos de dialéctica materialista. No se las puede entender más que enlazadas a la lucha de masas del proletariado.
El comunismo científico toma su contenido teórico de todo lo que sucede en la realidad del desarrollo histórico. El problema no está en inventar un régimen social perfecto, como lo hacían los utopistas, sino en «investigar el proceso histórico-económico», cuya consecuencia necesaria es la aparición histórica de las clases, de la burguesía y el proletariado, y encontrar en la situación económica creada por el proceso histórico los medios para decidir la lucha. Marx emplea la expresión de «socialismo científico», «comunismo científico», por oposición al socialismo utópico que pretende inculcar en el pueblo nuevos fantasmas cerebrales, en vez de limitar su ciencia a estudiar el movimiento social desarrollado por el pueblo mismo».
Condición inexcusable de la lucha del proletariado, es su organización. El proletariado debe librar su lucha de un modo organizado, guiado por una teoría revolucionaria; sólo así adquirirá su lucha una fuerza invencible. La primera piedra de esta organización la pusieron Marx y Engels ya en 1847, con la creación de la Liga de los Comunistas. El «Manifiesto Comunista» era el programa de este partido.
En íntima relación con el movimiento revolucionario de masas del proletariado, luchando sistemáticamente contra el socialismo pequeño-burgués y contra el oportunismo, que suplantaban la lucha de clases por quimeras sobre la conciliación de las clases, Marx y Engels defendieron el partido de clase del proletariado, que dirige su lucha de clases, y elaboraron la estrategia y la táctica de este partido. La continuación directa de la obra de Marx y Engels, de su lucha por el partido proletario, fue la lucha que libraron Lenin y los bolcheviques contra todas las formas y variedades del oportunismo.
El descubrimiento de la concepción materialista de la historia, hecho por Marx, encierra una importancia enorme para la lucha de la clase obrera; fue el que abrió la perspectiva para la más grandiosa revolución de todos los tiempos: la revolución proletaria. Dio al proletariado el arma teórica insustituible para dirigir su lucha por el derrocamiento del Poder de la burguesía, por la supresión de las clases, por el comunismo. Sobre esta base teórica, sobre la base del estudio concreto de la realidad en marcha, con ayuda del método creado por Marx, se forma también la ciencia que necesita la clase obrera para su lucha: la teoría marxista-leninista.
«La teoría –dice Stalin– es la experiencia del movimiento obrero de todos los países, tomada en su aspecto general. Naturalmente, la teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria, exactamente del mismo modo que la práctica es ciega si la teoría revolucionaria no alumbra su camino. Pero la teoría puede convertirse en una formidable fuerza del movimiento obrero, si esta teoría se forma en indisoluble relación con la práctica revolucionaria, pues ella y sólo ella puede infundir al movimiento la seguridad, la fuerza de orientación y la comprensión de las conexiones internas de los acontecimientos que nos rodean; pues ella y sólo ella puede ayudar a la práctica a comprender, no sólo cómo y hacia donde se mueven las clases en el momento actual, sino también cómo y hacia dónde habrán de moverse, en un futuro inmediato. ¿Quién sino Lenin dijo y repitió decenas de veces la conocida tesis de que «sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario»?.
El estudio atento de las obras de Marx y de su actuación permite comprender su método de trabajo, aprender su modo de abordar los fenómenos históricos y la lucha proletaria. Su actuación puede servir de modelo para dirigir la lucha actual del proletariado por el comunismo. A todo el que quiera continuar la obra de Marx, su labor y sus obras deben servirle de guía para estudiar los nuevos fenómenos sociales, para resolver las nuevas tareas prácticas.
A continuación de los artículos que dejamos enumerados, vienen las obras «Del socialismo utópico al socialismo científico» y «Manifiesto del Partido Comunista», que son la mejor introducción a la esencia de las ideas del comunismo científico. En estas obras, se habla de las tres partes integrantes del marxismo: se da una noción general de la base teórica del marxismo –la dialéctica materialista–, de las leyes que rigen el desarrollo de las relaciones capitalistas, de la situación revolucionaria del proletariado en la sociedad capitalista y de la misión histórico-universal de aquél, que de aquí se deduce: suprimir las clases y crear la sociedad comunista. En el «Manifiesto» se contienen los fundamentos, todavía hoy actuales, del programa y la táctica del partido proletario. Hablando del «Manifiesto Comunista», Lenin señala que en él se expone, «con claridad y brillantez geniales, la nueva concepción del mundo, el materialismo consecuente, que abarca también el campo de la vida social, la dialéctica, como la doctrina más multifacética y más profunda del desarrollo, la teoría de la lucha de clases y del papel revolucionario histórico-universal del proletariado, creador de la nueva sociedad, de la sociedad comunista».
El primer tomo trata, además, de la teoría económica de Marx y del materialismo dialéctico, en su aplicación al estudio de la naturaleza (dialéctica de la naturaleza) y del desarrollo histórico de la sociedad humana (materialismo histórico).
De las obras de Marx consagradas a la teoría económica, damos aquí las conferencias pronunciadas por él en el Club obrero de Bruselas, en 1847 –«Trabajo asalariado y Capital»– y su informe ante el Consejo General de la Primera Internacional –«Salario, Precio y Ganancia»–. Estas dos obras son modelos de exposición popular y sirven de introducción a la esencia de la teoría económica de Marx, cuyo desarrollo y fundamentación completos se contienen en «El Capital», la obra fundamental del comunismo científico. En esta obra fundamental suya, trabajó Marx durante toda su vida.
En esta edición, sólo tomamos del «Capital» un fragmento, no muy extenso, del capítulo XXIV del primer tomo, en el que Marx hace el balance de su investigación y saca las conclusiones generales de la masa de materiales estudiados por él. En sus dos artículos sobre el «Capital», reproducidos aquí, y en el fragmento tomado de su prólogo al segundo tomo del «Capital», Engels traza en rasgos populares una síntesis del primer tomo de esta obra. En el fragmento del capítulo XXIV del primer tomo del «Capital», que se inserta a continuación, se expone la ley general del desarrollo de las relaciones capitalistas y se demuestra la bancarrota inevitable del capitalismo, la inevitable liquidación del régimen capitalista por la clase obrera, a través de su dictadura. Es uno de los modelos de aquella previsión científica, basada en el estudio de los hechos en todos sus aspectos, con la que nos encontramos en las obras de Marx y cuya justeza ha confirmado y confirma brillantemente todo el curso ulterior de la historia.
La lectura de todas las obras que dejamos enumeradas no tropieza con dificultades. Más difícil se hará la lectura de los artículos reproducidos a continuación, comenzando por el prólogo de Marx a su libro «Contribución a la crítica de la Economía Política». En estas obras, se trata, como ya dejamos dicho, de la filosofía del marxismo, del materialismo dialéctico, en su aplicación al estudio de la naturaleza y de la sociedad.
En su prólogo a la obra «Contribución a la crítica de la Economía Política», Marx relata el curso de sus estudios científicos y hace una exposición concisa, y al mismo tiempo completa, de los fundamentos de su teoría de la historia. En dos artículos sobre la citada obra de Marx, Engels caracteriza la significación y el contenido teórico de la teoría científica marxista. En una serie de cartas de Marx y Engels reunidas aquí, así como en el artículo de Engels «Sobre el materialismo histórico» y en el último capítulo del «Ludwig Feuerbach», se expone una síntesis magnífica del materialismo dialéctico, de la concepción materialista de la historia y del estudio materialista de ésta.
Finalmente, en la obra de Engels «Ludwig Feuerbach», se contiene una magnífica exposición del desarrollo de las ideas teóricas de Marx y Engels, se hace la crítica del materialismo (feuerbachiano) anterior a Marx y una exposición concisa de las ideas del materialismo dialéctico sobre la naturaleza y la historia.
En las obras de Marx y Engels, la claridad de exposición va asociada a la profundidad de contenido. En ellas, dice Lenin, «puede uno atenerse con confianza a cada frase, en la seguridad de que no hay ninguna escrita al azar, sino que todas se basan en enormes materiales históricos y políticos». Por eso, estudiar el marxismo acudiendo directamente a las fuentes es labor mucho más fácil y fructífera que hacerlo ateniéndose a otras diversas exposiciones. El que estudie a Marx y a Engels, pasa por la escuela más seria de trabajo científico. Pese a todas las dificultades, la lectura de sus obras es siempre extraordinariamente fructífera. El estudio de las obras de Marx y Engels aquí reunidas es la mejor introducción al caudal de sus ideas, da a conocer sus métodos y sirve de preparación para el estudio de obras más voluminosas y menos populares, principalmente para el estudio del «Capital».
En el marxismo, como dice Lenin, «no hay nada que se parezca al «sectarismo», en el sentido de una doctrina retraída y anquilosada, que haya brotado al margen de la gran ruta del desarrollo de la civilización humana». Marx se basa
«en el sólido fundamento de los conocimientos humanos, conquistados bajo el capitalismo. Después de estudiar las leyes del desarrollo de la sociedad humana, Marx comprendió la inevitabilidad del desarrollo del capitalismo, que lleva al comunismo y, lo más importante de todo, sólo demostró esto sobre la base del estudio más exacto, más detallado, más profundo de la sociedad capitalista, con ayuda de la completa asimilación de cuanto hasta hoy ha aportado la ciencia. Reelaboró críticamente todo lo que había sido creado por la sociedad humana, sin dejar de dirigir su atención sobre un solo punto. Reelaboró, sometió a crítica, contrastándolo sobre el movimiento obrero, todo cuanto había sido creado por el pensamiento humano y sacó aquellas conclusiones que los hombres circunscritos al marco de la sociedad burguesa o vinculados a los prejuicios burgueses no podían sacar».
Hemos citado aquí estas palabras de Lenin porque expresan con una claridad excepcional toda la importancia y el contenido teórico de la labor científica y práctica de Marx. Las palabras de Lenin nos dan una noción de la riqueza de contenido que en las obras de Marx se encierra. Se comprende, pues, que dadas las proporciones gigantescas de los materiales elaborados aquí por el autor, dada la riqueza excepcional del contenido de las obras aquí reunidas y la importancia de los temas tratados en ellas, se requiera una atención especial para el estudio de estas obras.
Saber aplicar en la lucha teórica y práctica por el comunismo los trabajos de los fundadores del comunismo científico Marx y Engels, saliendo al paso de las tergiversaciones socialdemocráticas y de otro género del marxismo: he aquí lo que debemos aprender del estudio de sus obras, he aquí lo que nos enseña el ejemplo de Lenin.
Hay que estudiar atentamente las obras aquí reunidas, releerlas una y otra vez, reiteradamente, enlazando este estudio con toda la labor práctica y apoyándose, para ella, en esta base científica. Todo el que trabaje por la construcción del socialismo, todo el que luche por la dictadura del proletariado, por el Poder soviético, todo el que combata por la liberación de los trabajadores, sacará de estas obras y aprenderá en ellas la clara conciencia de las tareas de la lucha que se está librando y la convicción inquebrantable del triunfo, basada en la comprensión científica de la lucha de clases que se desarrolla ante nuestros ojos.
Esta edición es, en realidad, la primera de su género. Hasta hoy, no existía una edición popular de las obras escogidas de Marx, una selección de sus obras que abarcase todos los períodos de su actuación y todas las partes integrantes de su teoría. La socialdemocracia no se planteó siquiera esta tarea.
La socialdemocracia oportunista, en su revisión del marxismo, no estaba interesada, ni mucho menos, en facilitar y poner verdaderamente al alcance de las masas el estudio de las obras de Marx, su actuación y su teoría revolucionaria. Sólo los Partidos Comunistas, partidos revolucionarios, se preocupan de estudiar sistemáticamente las obras de Marx, Engels y Lenin, difundiéndolas entre las masas y aplicando concretamente en la práctica las enseñanzas de estos grandes revolucionarios proletarios.
OBRAS ESCOGIDAS MARX-ENGELS en tres tomos.
1ª edición, Pamplona, 2015
21×15 cms., 500 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP: 22 euros (CADA TOMO)
3 tomos 66euros .


miércoles, 3 de junio de 2015

EL CEMENTO (novela soviética recuperada por Templando)

EL CEMENTO (de próxima aparición en Templando el Acero)
las obras de Gladkov, Fadéiev, Ostrovski, Gaidar, Makarenko y los relatos épicos de Shólojov forman el núcleo de una literatura comunista netamente realista. Cada uno de esos autores tiene sus propios rasgos individuales, y sería equivocado incluir a todos en la misma escuela literaria; lo que tienen en común es que sus obras, muy diversas artísticamente, expresan creencias idénticas.
Fyodor Gladkov(1883-1958), hijo de un campesino del Volga, que se había visto obligado a convertirse en proletario, pasó su infancia en una pobreza sórdida. Sus padres trabajaban en las pesquerías del Mar Caspio y en las hilanderías del Cáucaso. Por su parte probó muchos oficios y vocaciones, hasta que por último se hizo maestro de escuela primaria. Después se unió al movimiento socialista, fue arrestado y exilado a Siberia. Empezó a publicar en 1900 y se volvió hacia el periodismo y la ficción. Sus primeros cuentos, muy influidos por Gorki y en menor medida por Korolenko, son impresionistas.
En 1922, dos años después de haberse afiliado al Partido, Gladkov publicó "El corcel de fuego", donde pintaba la revolución en la region cosaca de Kubán; su estilo era florido y anti-realista. Su novela siguiente, Cemento (1925), fue aclamada en la URSS como una feliz afirmación de la ideología comunista. Está escrita en el lenguaje emotivo y muy ornamentado del período;
El estilo afectado del original era sólo un procedimiento para evocar las duras realidades de la vida. Los héroes de esta «primera novela soviética de la clase trabajadora» son verdaderos proletarios. Después de tres años de luchar en el Ejército Rojo, Gleb Chumálov, ex obrero mecánico, vuelve a su ciudad, un puerto del Mar Negro (aparentemente Novorossiisk), pero encuentra que su casa y su fábrica han sido destruidas. El hambre y la desesperación han dispersado a sus camaradas obreros; la epidemia se ha llevado a sus hijos. Su mujer Dasha ha pasado por los horrores y las pruebas de la guerra civil, pero se ha convertido en una Mujer Nueva, consciente de sus derechos. Afirma su libertad en todas las cosas, incluso el sexo, y ya no acepta la actitud de macho conquistador de Gleb. A pesar de sus arrebatos de celos, Gleb tiene que adaptarse a las nuevas condiciones, y reconstruir su relación conyugal partiendo de la «nueva moral bolchevique». En general todo tiene que ser reconstruido; la vida exige una reconstrucción completa: fábricas, casas, ciudades y costumbres.
Pero lo más urgente es reanudar el trabajo en la fábrica semi-demolida y abandonada, la principal empresa de la ciudad. Gieb se dedica de todo corazón a esta tremenda tarea. Tiene que vencer la apatía de los obreros agotados por las privaciones y el derramamiento de sangre, la falta de materiales de construcción y la amenaza de los contra-revolucionarios cuyas incursiones causan estragos y pánico. Su entusiasmo y su inflexible fuerza de voluntad vencen a Kleist, viejo ingeniero enemigo de los soviets y encauza la energía de Badín, un burócrata libertino. A pesar de muchos errores y reveses, a pesar de las ansiedades personales y las dificultades familiares, Gleb triunfa finalmente y la reapertura de la fábrica simboliza una nueva era: «confiamos en la sangre y nuestra sangre hizo arder todo el mundo; ahora, templados por el fuego, confiamos en el trabajo», proclama Gleb en un discurso aplaudido por cientos de obreros.
ЦементHay escenas de tortura y varios episodios de violencia y muerte que recuerdan al Tarantino soviético Andréyev o, aun peor, a Artsybáshev; Sin embargo, todas esas deficiencias literarias no impidieron que Cemento tuviera un éxito tremendo en Rusia, así como en el extranjero. Traducida a todas las lenguas de la Unión Soviética, en 1937 se habían vendido dos millones de ejemplares y aún sigue siendo muy leída.
Varias son las razones de su popularidad. Esta novela verdaderamente «proletaria» subraya el tema principal de la literatura comunista: la victoria de la confianza sobre el escepticismo, del esfuerzo sobre la indolencia, del trabajo sobre la inactividad. Y establecía una pauta que nada tenía que ver con la perfección literaria: lo más importante para la ficción de la novela comunista era expresar la fe y mostrar el triunfo de la esperanza.
Además Gladkov señalaba el trabajo constructivo como vehículo para la reanudación de la vida normal, y en los años 20 esto estaba en la mente de todo el mundo. Los compañeros de viaje hablaban demasiado sobre el holocausto de la Revolución y la Guerra Civil, y aquí había, una novela sobre la reconstrucción material y la nueva ética. Gladkov también trató de introducir un nuevo héroe —su muy romántico Gleb es el primero de una larga serie de comunistas voluntariosos, tenaces— y una nueva heroína, la mujer que rechaza el viejo código moral y no quiere ser «simplemente un ama de casa y una esposa». Cemento trata todos estos temas de una manera más bien realista, manera que resultó ser accesible a las masas interesadas en la representación directa.
Цемент (1973)La mecánica del best-seller en Rusia es la misma que en los países capitalistas con la diferencia de que la base de la atracción general reside en el contenido y en la afirmación de una creencia inconmovible, más que en una historia de aventuras o de erotismo. En los Estados Unidos (y en Occidente en general) grandes sectores del público buscan en los libros sobre todo entretenimiento, excitación o evasión, pero los rusos están tan condicionados por la tradición y por la Revolución que esperan encontrar en la lectura un eco de sus propios pensamientos y una respuesta a sus perplejidades y ansiedades, o por lo menos una indicación de lo que es bueno o malo. En la Unión Soviética un público nuevo, menos sofisticado que el de la época pre-revolucionaria, pero mucho más numeroso, pide a las obras de ficción una inspiración moral y social; de ahí el hecho de que mientras la literatura occidental de segunda o tercera categoría produce simple escoria, la literatura soviética produce novela de entretenimiento pero didáctica.
Nada de lo que Gladkov escribió después de Cemento igualó jamás la popularidad de esta novela de la reconstrucción. ENERGIA(1933), descripción naturalista de la construcción de una gigantesca hidrocentral en el río Dnieper, tenía una trama no tan excitante y retratos sentimentales de ingenieros comunistas; la figura central Mirón Vataguin, un organizador del Partido que 'lo arregla todo y vence todos los obstáculos, es particularmente pálida y artificial.
Durante 'la Segunda Guerra Mundial Gladkov completó sus apuntes de la vida fabril de los Urales con "El juramento", una novela corta escrita en un 'lenguaje afectado acerca del trabajo heroico estimulado por sentimientos patrióticos. Mucho mejores son sus novelas autobiográficas.
Hasta 1927 no hubo en la literatura comunista otro éxito clamoroso; ese año apareció una novela de resueltos méritos estético, llamada "La derrota", pero es otra historia.
Gladkov con el gran Gorki.

miércoles, 29 de abril de 2015

La segunda juventud de Marx

El libro más vendido de la historia es la Biblia. El segundo es el Manifiesto comunista, de Karl Marx, una obra que ha visto resurgir sus ventas en los últimos años. Lo mismo sucede con El Capital, otra obra del filósofo alemán que vende cientos de miles de ejemplares en todo el mundo en versiones que sorprenderían sobremanera a su autor. En España, acaba de llegar a las librerías una edición de El Capital en versión manga (Herder), traducción de un volumen japonés del que se han vendido la friolera de 120.000 ejemplares. Se trata de una adaptación libre en la que se ha inspirado el director chino de teatro He Nian para convertirlo en un musical.

Reaparecen, además, obras centradas en analizar la figura del pensador, como la biografía Karl Marx: A Nineteeth-Century Life, que acaba de publicar el profesor de la Universidad de Missouri Johathan Sperber. Y a ambos lados del Atlántico asistimos a representaciones de Marx en el Soho, del estadounidense Howard Zinn, una obra en la que el filósofo es enviado por error al SoHo neoyorquino de finales de los noventa en lugar de al Londres de la revolución industrial. El actor Brian Jones ha llevado esta obra durante los últimos años a decenas de salas universitarias (en abril la representó en el Massachusetts College of Liberal Arts) en EE UU y en Madrid se estrenó recientemente la versión adaptada Marx en Lavapiés.

La imagen y el pensamiento del pensador alemán, casi desterrados de los círculos políticos, académicos y culturales tras la caída soviética, resurge en un momento en el que una severa crisis promueve la búsqueda de respuestas alternativas al capitalismo convencional. Sin embargo, cuando de lo que hablamos es de grandes movimientos sociales como el 15-M o los Indignados, Marx comparte cartel con una ecléctica lista de referentes filosóficos y morales, que abarcan desde los documentales de Michael Moore hasta la película Inside Job, pasando por las obras de autores como Stéphane Hessel y José Luis Sampedro, el creador de cómics Ivà (Historias de la puta mili) o personajes como Mafalda.

En lo académico, hay autores que llegaron al marxismo en los sesenta y setenta y siguen considerándolo una herramienta válida para interpretar la realidad. Entre ellos figura Juan Ramón Capella, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad de Barcelona, que sostiene que “el marxismo resulta clave para entender el presente”. Una tesis similar a la del historiador Carlos Martínez-Shaw o el filósofo francés Jacques Rancière. Otros han descubierto a Marx tras una larga trayectoria en la otra orilla. El economista grecoaustraliano Yanis Varoufakis, profesor en la Universidad de Texas tras ser asesor de George Papandreu cuando este gobernaba, declaró recientemente: “La única forma en que he podido hacerme inteligible el mundo es a través de los ojos metodológicos de Marx. Hecho que basta para hacer de mí un teórico marxista”. En una línea similar estaría el filósofo italiano Gianni Vattimo, que llega al marxismo desde el cristianismo y Heidegger.


Perestroika. Harpal BrarJoana García Grenzner, feminista vinculada a los Indignados, sostiene que el marxismo sí sirve para cubrir un vacío a la hora de analizar la realidad social y económica. Grenzner toma a Marx como una de sus referencias a pesar de que apenas trató dos de los asuntos centrales para ella: el feminismo y el ecologismo. La activista insiste en que sus opiniones son solo suyas y no representan a ningún movimiento. Una precisión que también hacen varios adheridos al 15-M en Barcelona, que para pronunciarse sobre este asunto tuvieron que celebrar una asamblea para recoger opiniones, todas “individuales”.
Según estos activistas, su acercamiento al marxismo es indirecto. “Tenemos en común la crítica al capitalismo”, dicen Paco y Pepe. Cuando repasan los autores que les han influido citan a Sampedro, Hessel, Chomsky, Orwell, Huxley y Kropotkin. Un miembro de la asamblea cita también a Marx y Trotsky. Paco destaca la fuerte influencia para él de las historias antimilitaristas de Ivà, las tiras de Mafalda o un libro como La economía no existe (Los libros del lince), del periodista Antonio Baños. Varios de los participantes en el debate señalaron que sus principales fuentes de inspiración son la calle, los movimientos sindicales y vecinales, la plataforma antidesahucios y las redes sociales, además de las llamadas “primaveras árabes”. “Bebemos más de los autores underground que de los clásicos”, “los clásicos son muy duros”, dice Pepe.

El aparente reverdecer de Marx ha sido reseñado por autores como Stuart Jeffries, columnista del diario británico The Guardian, que tituló uno de sus recientes artículos casi con una declaración: Por qué el marxismo renace de Nuevo. El escritor Jonathan Sperber se preguntaba en sus mismas páginas: ¿Es Marx aún relevante? Y la respuesta era afirmativa, con mención especial de su valía para entender las crisis recurrentes del capitalismo.La dificultad que algunos de estos textos suponen para parte del público fue algo que tuvo en cuenta la editorial Nórdica Libros a la hora de publicar el Manifiesto Comunista en versión ilustrada, uno de los libros más vendidos en la feria del libro de Madrid de 2012. Según su editor, Diego Moreno, “uno de los motivos por los que publicamos el libro es la vigencia de muchos de sus apartados, pero también queríamos hacer una edición que llegase a un público amplio. Se trata de uno de los clásicos del pensamiento occidental. Queríamos alejarnos de los prejuicios que sienten muchos”. Su colega, Raimund Herder, afirma: “Hemos editado libros como Comunismo Hermenéutico de Gianni Vattimo y Santiago Zabala o la versión manga de El Capital porque, 23 años después del fracaso soviético, tenemos que reconocer que su oponente, el liberalismo, también ha fracasado, con consecuencias fatales para la sociedad, la democracia, la ecología”. “Vattimo no propone volver al comunismo o un marxismo metafísico, señala, sino recuperar sus ideas aún vigentes”.
Según el catedrático Juan Ramón Capella, “los instrumentos de análisis de Marx, en general, siguen siendo válidos”. En particular, para explicar “tres fenómenos: las crisis cíclicas del capitalismo, la concentración del poder económico y la contrarrevolución política, consecuencia de la caída del beneficio capitalista”. El profesor considera que no hay que tomar a Marx como un dogma: “Él conoció la primera revolución industrial y nosotros estamos en la tercera”. Además, “era un convencido del progreso técnico y no vio algunos de los peligros del desarrollismo. Por ejemplo, no comprendió la elasticidad indefinida de las necesidades humanas”. Pero la idea que expresa el lema “socialismo o barbarie” sigue siendo válida, opina. “La barbarie es una sociedad sin reglamentar, a merced solo del mercado”, señala, para concluir: “Hay quien defiende el ultraliberalismo con el argumento de que el Estado no entiende de economía. Bueno, el mercado tampoco”.

Manuel Cruz, profesor de Filosofía en la Universidad de Barcelona, reflexiona: “La crisis del marxismo suele presentarse como algo evidente, a partir del fracaso del denominado socialismo real. Pero el marxismo no es solo eso. No caben descalificaciones genéricas: quienes cuestionen la cientificidad de los análisis marxianos vienen obligados a demostrar científicamente su falsedad o sus errores”. En su opinión, “el elemento que proporciona sentido y coherencia al marxismo es el impulso moral por acabar con la injusticia. Por eso no tiene derecho a reclamarse del marxismo ni el marxista de salón ni el oscuro burócrata del aparato de partido, sino quien, desde el conocimiento y la voluntad de transformar, posee también la sensibilidad que le hace vivir como intolerable el sufrimiento humano provocado por un orden social injusto”.Que Marx permite formular respuestas a los retos actuales es algo que sostienen también el catedrático Carlos Martínez-Shaw, el economista Carlos Berzosa, el filósofo Manuel Cruz o el dirigente del PCE José Luis Centella, entre otros. Según Berzosa, “Marx nunca ha perdido vigencia, aunque sí ha habido intentos de anularlo, de relegarlo a la historia”. Tras el hundimiento del socialismo real, señala, “se le atacó con el argumento de que había perdido vigencia, pero hoy podemos ver la importancia de sus análisis”. Berzosa, como Capella, no pretende que Marx acertara en todo. “Hay que leer a Marx de forma abierta, porque él no tuvo en cuenta aspectos como la ecología o la lucha de género”. En un sentido similar se expresa Centella. “Marx no es un catecismo ni una máquina de dar respuestas, pero nos permite entender que la crisis no es cosa de unos golfos, sino que está vinculada a la estructura económica del capitalismo”.
Joan Coscubiela, diputado por ICV, y Fernando Lezcano, portavoz de CC OO, recurren al pensador italiano Antonio Gramsci para referirse a la “hegemonía” de las ideas liberales. Según Coscubiela, “la ofensiva de la derecha en los ochenta colocó al marxismo a la defensiva”. “La sociedad vio cómo todo se convertía en producto a merced del mercado. Hasta la educación o la sanidad”. Lo peor, asegura, es que aquella gran ofensiva ideológica hizo mella en “cierta izquierda”. Cree Coscubiela que un momento culminante de la rendición ideológica de la izquierda se aprecia en la renuncia del PSOE al marxismo, a propuesta de Felipe González: “Es el gran triunfo de una derecha que obliga a la izquierda a renunciar a su ideología”. Lezcano lo resume así: “La derecha consigue hacer creer a la mayoría de la población que sus valores son los valores de toda la sociedad. Que No caben otros”.
Manos fuera del camarada Antonio Gramsci!!Para Albert Recio, profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, “Marx no solo no ha caducado, es un gran clásico y está ganando vigencia y aceptación social debido a la crisis”. Sus ideas valen especialmente para explicar “los conflictos de clase, la crítica al capitalismo y el empleo del ejército industrial de reserva”, expresión que Marx emplea para referirse a los parados. En El capital, no deja de anotar la relación directa entre el salario y el número de personas en paro. En cambio, dice Recio, “Marx no vio la importancia de las estructuras nacionales, un asunto que llevó a la segunda generación de marxistas [Lenin y Rosa Luxemburgo, sobre todo] a abrir el debate sobre el imperialismo”. Tampoco pudo atisbar “la cuestión ecológica por su visión del progreso tecnológico ni la importancia real de las relaciones de género, pese a que Engels sí hizo algunas aproximaciones”. Donde el marxismo sigue en franco retroceso, apunta Recio, es en la Academia “dominada por el pensamiento neoliberal, que ha emprendido una fuerte ofensiva contra las visiones críticas hacia el capitalismo”.

miércoles, 15 de abril de 2015

OBRAS ESCOGIDAS MARX-ENGELS en tres tomos NOVEDAD!

OBRAS ESCOGIDAS MARX-ENGELS en tres tomos.
1ª edición, Pamplona, 2015
21×15 cms., 500 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo.
PVP: 22 euros (CADA TOMO)
3 tomos 60 euros ,solo ingresos estos primeros días (gastos envio incluidos)
Esta edición de las Obras Escogidas en tres tomos contiene los trabajos más importantes de Marx y Engels, en los que se exponen las tres partes integrantes de su gran doctrina revolucionaria: la filosofía y la economía política marxistas y la teoría del comunismo científico. Algunas producciones fundamentales han podido ser incluidas en esta edición, por supuesto, sólo en forma de apartados y capítulos sueltos. Así, de El Capital de Carlos Marx se ofrecen el capítulo XXIV del primer tomo, el prólogo de Marx a la primera edición alemana, el epílogo a la segunda edición alemana y un fragmento del prólogo de Engels al segundo tomo. De la Dialéctica de la Naturaleza de Federico Engels, la Introducción, el Viejo prefacio al «(Anti) Dühring». Sobre la dialéctica y El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre; se publica íntegro el folleto de Engels Del socialismo utópico al socialismo científico, que es una refundición de tres capítulos de su Anti-Dühring.
En la presente edición se han insertado todas las obras publicadas en las Obras Escogidas de Marx y Engels en dos tomos que editó nuestro Instituto anteriormente. No obstante, comparada con dicha edición en dos tomos, la presente ha sido considerablemente ampliada. Se han incluido adicionalmente el primer capítulo de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, titulado Feuerbach. Oposición entre las concepciones materialista e idealista, en el que se ofrece una vasta exposición de la interpretación materialista de la historia. Se han incluido también otros trabajos que no figuran en la edición en dos tomos, como los de Marx: Instrucción sobre diversos problemas a los delegados del Consejo Central Provisional, Una comunicación confidencial, Acerca del Congreso de La Haya, La nacionalización de la tierra, el primer esbozo de la respuesta a la carta de Vera Zasúlich, y los escritos de Engels Los principios del comunismo, Revolución y contrarrevolución en Alemania, Palabras finales al trabajo “Acerca de la cuestión social en Rusia”, El papel de la violencia en la historia y Contribución a la crítica del proyecto de programa socialdemócrata de 1891. Se ha incluido asimismo el trabajo conjunto de Marx y Engels “Las pretendidas escisiones en la Internacional”. Se ha ampliado, además, el apartado de la correspondencia de Marx y Engels.
Los trabajos están distribuidos entre los tres tomos, en lo fundamental, por orden cronológico, excepción hecha de los prólogos y epílogos de los autores, que se insertan, independientemente de las fechas de su aparición, al lado de las obras para las que fueron escritos. La correspondencia de Marx y Engels se imprime al final de cada tomo de acuerdo con el período que abarca el volumen respectivo.
Índice TOMO 1
TESIS SOBRE FEUERBACH 9
FEUERBACH. OPOSICIÓN ENTRE
LAS CONCEPCIONES MATERIALISTA E IDEALISTA 12
PRINCIPIOS DEL COMUNISMO 86
MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA (PREFACIO) 104
MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA 116
LA BURGUESÍA Y LA CONTRARREVOLUCIÓN 150
TRABAJO ASALARIADO Y CAPITAL 155
MENSAJE DEL COMITÉ CENTRAL A LA LIGA DE LOS COMUNISTAS 190
LAS LUCHAS DE CLASES
EN FRANCIA DE 1848 A 1850 (PREFACIO) 202
LAS LUCHAS DE CLASES EN FRANCIA DE 1848 A 1850 223
REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN ALEMANIA 328
EL RECIENTE PROCESO DE COLONIA 422 EL DIECIOCHO BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE 429
LA DOMINACIÓN BRITÁNICA EN LA INDIA 530
FUTUROS RESULTADOS DELA DOMINACIÓN BRITÁNICA EN LA INDIA 538
DISCURSO PRONUNCIADO EN LA FIESTA DEL ANIVERSARIO DEL PEOPLE’S PAPER 546
PROLOGO DE LA CONTRIBUCIÓN A LA CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA 549
CARLOS MARX. CONTRIBUCIÓN A LA CRÍTICA DE LA ECONOMÍA POLÍTICA 555
CARTAS (C. MARX Y F. ENGELS) 566
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miércoles, 18 de marzo de 2015

Conversaciones con Margot honecker "La otra Alemania"


Margot Honecker, viuda del desaparecido líder de la ex República Democrática Alemana (RDA), Erick Honecker, defendió la vigencia del socialismo y lo logrado por su país en cuanto, “a la paz, el antifascismo y seguridad social para sus ciudadanos”.
Así lo dejó establecido en el libro “La otra Alemania: Conversaciones con Margot Honcecker”, escrito con formato de entrevista por el ex secretario general del Partido Comunista chileno, Luis Corvalán, quien vivió parte de su exilio en la Alemania Oriental.
Margot Honecker, quien vive exiliada en Chile desde la desaparición de la Unión Soviética en 1992 junto a su hija Sonja, casada con un chileno, rompió el silencio que había mantenido hasta ahora para contar lo que denominó la “verdad histórica”.
“Desde que los países socialistas de Europa fueron catapultados de vuelta al capitalismo se lleva a cabo en el mundo, sin trabas, un proceso que conduce a cada vez mayores cargas para los desposeídos”, sostiene.
Honecker agrega que ese proceso también conduce “a la abierta intervención de los países poderosos en los asuntos internos de los países más débiles y esto nuevamente con violencia y guerra”, dijo en un discurso leído en alemán.
La ex ministra de Educación de la ex RDA sostuvo que “no se puede desconocer que el peligro neofascista se extiende”.
Margot Honecker califica la desaparición del Muro de Berlín como "un suceso" que fue alentado por agentes de Occidente apoyados por "traidores". Para ella, la histórica reunificación sigue siendo un "terrible error". E, incluso, las víctimas que perdieron la vida al intentar huir de la ex RDA tampoco reciben buenos calificativos por parte de ella. "No necesitaban saltar el Muro y pagar con sus vidas por hacer esa tontería", dice la viuda de Honecker.
"La RDA tenía enemigos, por eso existía la Stasi", señala ella ante las cámaras de la ARD, calificando a las personas que sufrieron la represión como "gente que se disfrazó como víctimas políticas".
"Es una tragedia que mi país haya dejado de existir", dice la viuda. "Aunque vivo en Chile, mi corazón sigue estando en Alemania", refiriéndose a la desaparecida RDA.

miércoles, 11 de marzo de 2015

EL CEMENTO de Fyodor Gladkov

Proximamente: El Cemento de Fyodor Gladkov.
Cuando Gladkov cumplió diez años construyeron una escuela en su aldea. La maestra, una muchacha instruida, supo descubrir ante el niño inteligente la belleza del idioma de Pushkin, Lermonto y Tolstoi. Le enseño a pensar, desarrolló en él, el ansía de saber y el niño comenzó a sentir deseos de conocer más, de recibir instrucción. Pero la suerte cruel de los pobres le hace ir a servir a una casa donde recibe innumerables palizas, hambre y noches sin dormir..
Después de muchos trabajos, consigue ingresar en una escuela urbana de Ekaterinodar. Y allí mismo, en el periódico local, el joven Gladkov de 17 años publica su primer relato "Ansias de saber".
Lo romántico de la lucha, la protesta contra el régimen social, contra los engreídos burgueses, aproximan los relatos de Gladkov con las obras del Gorki joven. "ni un solo escritor, comenzando por Pushkin -escribía posteriormente Gladkov-, no se familiarizó tanto con mi alma como Gorki. Quizás no sea precisa la palabra "familiarizarse". Todo mi desarrollo espiritual, toda mi vida consciente floreció bajo la influencia del encanto de Gorki".
Desde joven Gladkov unió su suerte, inseparablemente y para siempre, con el movimiento revolucionario y luego con el Partido Bolchevique. En 1905 se fue a Georgia, a Tiflis, e ingresa en el instituto pedagógico, pero al cabo de un año le detuvieron y le deportaron a Siberia. En el destierro Gladkov escribió la novela "Destierro" dedicada a la vida de los exiliados políticos en la lejana provincia de Siberia.
Cumplido el plazo del exilio, Gladkov se asienta en Novorossia y trabaja de Maestro en un gimnasio. Cuando comenzó la revolución de Octubre se fue voluntariamente al Ejercito Rojo para luchar por la nueva vida.
Al terminar la guerra, Gladkov viene a Moscú y se entrega de lleno a su labor preferida, la literatura. Siguiendo los acontecimientos recientes de la guerra civil escribe el relato "Zelenia" y la novela "El Caballo ardiente" donde expresó sus frescas impresiones del frente. Luego inició la conocida novela "El Cemento" que tanta fama le dió. Era la primera novela de la literatura soviética dedicada a la clase obrera, a su lucha contra la ruina, al nacimiento de nuevas relaciones entre los hombres.
En la vida de la joven sociedad era una época de grandes transformaciones. Comenzó la batalla heroica en el frente pacifico. Y "Cemento" refleja esta gran época de la vida popular y obrera.
Empieza la novela con un cuadro amplio, lírico-épico, el regreso del combatiente-obrero, ajustador Gleb Chumalov, a su patria chica, a la fabrica donde no estuvo tres años. Un cuadro de ruina, silencio y abandono. Está destruida no solo la fabrica sino el hogar de Gleb. Su mujer le recibe fríamente. Se necesita tener un corazón grande y generoso, una voluntad firme y una cabeza caliente e ingeniosa que ve las amplias perspectivas del futuro para no atemorizarse ni reconocerse vencido.
El propio Gladkov, al recordar cómo escribía "Cemento", decía que en el proceso de su trabajo, en su imaginación vivía real y claramente como Gleb como "un típico proletario activista de filas, fogoso organizador y combatiente del Ejercito Rojo, miembro de una organización clandestina, bolchevique abnegado, alegre, jovial y severo".
La novela fue un verdadero fenomeno editorial de masas y fueron vendidas cientos de miles de copias, millones, iniciando lo que sería la literatura de las grandes construcciones obreras como la posterior "Energia" del mismo autor.

viernes, 20 de febrero de 2015

LA OTRA ALEMANIA, LA RDA Conversaciones con Margot Honecker. Luis Corvalán


LA OTRA ALEMANIA, LA RDA Conversaciones con Margot Honecker
Luis Corvalán

NOVEDAD
De Luis Corvalán (Chile)
1ª edición, Pamplona, 2015
21×15 cms., 168 págs.
Cubierta a todo color, con solapas y plastificada brillo
PVP: 12 euros 

Cuando Margot y Erich Honecker tuvieron que buscar refugio en la embajada chilena de Moscú, nosotros les mandamos una carta expresándoles nuestra simpatía y solidaridad. Fue más bien una necesidad emocional nuestra que otra cosa. Pocas esperanzas teníamos de que nos contestaran, estando tan ocupados en la defensa propia y de la causa contra la persecución enemiga. Pero nos contestaron. Erich, que había sido jefe de Estado, se sentó frente a la máquina de escribir y tipeó aquella carta dirigida a unos compañeros ubicados en un país lejano. “Yo, desde los quince años de edad” —escribió— “luché por el socialismo: primero en libertad, después durante muchos años como preso en una cárcel de los nazis; más tarde otra vez en libertad durante la reconstrucción de un país en ruinas y la construcción del socialismo; luego como estadista y jefe de Estado; y finalmente de nuevo como preso político en manos del enemigo de clase. Son diferentes tareas que al revolucionario le tocan para servir siempre a la misma causa. Y así será hasta que me muera”. Margot cuenta cómo la lucha por la libertad de Erich Honecker dio sus frutos, y él pudo viajar a Chile, ya gravemente enfermo, para reunirse con ella, con su hija y sus nietos. Junto a Patricio Echegaray y Athos Fava los visitamos para saludarlos en nombre del Partido Comunista Argentino. El tema central de la conversación fue la necesidad de luchar por la libertad de los compañeros ex-dirigentes de la RDA, perseguidos y encarcelados actualmente por la “justicia” revanchista de la República Federal. Dijo en su momento nuestra inolvidable Rosa Luxenburgo, que no hay nada más revolucionario que la verdad. Margot Honecker y Luis Corvalán proporcionan con este libro sobre la República Democrática Alemana un trozo bien compacto de verdad a los lectores de habla hispana. Ojalá se difunda ampliamente, y ojalá puedan aprovechar lo que sobre la República Democrática Alemana se relata, en beneficio de la nueva tentativa de transformación democrática y socialista que, más bien temprano que tarde, tendremos que emprender. Alfredo Bauer — Gerti Neumann

ÍNDICE
I. PRÓLOGO
8 II. MARGOT FEIST
14 III. EL DIFÍCIL COMIENZO     
18 LA TRANSFORMACIÓN DEL CAMPO   
22 LA LUCHA CONTRA LA IDEOLOGÍA FASCISTA  
25 EL SISTEMA DE PARTIDOS POLÍTICOS   
27 LAS PARTICULARIDADES DEL DESARROLLO DE LA RDA     
29 IV. LAS CONQUISTAS SOCIALES     
31 EL MEJORAMIENTO REAL DE LAS CONDICIONES DE VIDA    
34 MUJERES Y HOMBRES TENÍAN IGUALES DERECHOS 
38 V. LA EDUCACIÓN PÚBLICA     
43 VI. LA CULTURA Y EL ARTE     
55 VII. DIVISIÓN Y MURO     
61 VIII. LA VENDETTA DESATADA     
73 DENUESTOS INFAMES     
78 EN LA EMBAJADA CHILENA   
 83 EN MOABIT       
89 DE MOABIT A CHILE     
92 IX. REFLEXIONES SOBRE 1989     
94 LA RDA Y LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA 
105 LA IGLESIA       
108 SOBRE LOS PROBLEMAS ECOLÓGICOS   
111 X. DESPUÉS DE LA ANEXIÓN     
113 EPÍLOGO        
134 ÍNDICE DE ANEXOS      
138 CARTA DEL ESCRITOR STEPHAN HERMLIN  
139 CARTA DE KURTMASUR     
141 CARTA DE ERICH HONECKER A MIJAIL GORBACHOV
142 DECLARACIÓN DE ERICH HONECKER   
147 CARTA DE SARAH FODOROVAWIENER A LA REDACCION DE LA REVISTA SUPER DE BERLIN-RFA 149 DECLARACIÓN DE PRENSA DE MARGOT HONECKER 
150 DISCURSO DE ERICH HONECKER ANTE EL TRIBUNAL QUE LO SOMETIÓ A JUICIO POLÍTICO  
 154 CARTA DE LUIS CORVALÁN A ERICH HONECKER 

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viernes, 6 de febrero de 2015

Gramsci de Joseantonio Egido

¡Manos fuera del camarada Antonio Gramsci!

  • El texto que a continuación presentamos ha sido extraído del Capítulo 12 del libro “¡Manos fuera del camarada Antonio Gramsci!”
José Antonio Egido   |  En ningún momento ni en libertad ni en cautiverio Antonio [Gramsci] emitió ningún juicio crítico y mucho menos de descalificación contra la dirección del Partido bolchevique nucleada desde 1926 en torno al camarada José Stalin. Lo dice claramente Macciocchi en su libro: "Gramsci aprueba “la línea de Stalin” 1.  A quien condenó con una fuerza cada vez mayor fue a la oposición dentro de la dirección comunista. Se lo dice de mal humor a Togliatti que está en Moscú y que no ha comprendido la carta enviada por él a los camaradas soviéticos en relación a la lucha entre mayoría y oposición: “Todas nuestras observaciones están dirigidas contra las oposiciones (se refiere a Trotsky y Zinoviev)” 2. En octubre de 1927 cuando se preparaban los textos para el XV Congreso del Partido Bolchevique la inmensa mayoría de los afiliados, 740.000, votó a favor de las posiciones del Comité Central y tan solo 4.000 a favor del bloque trotskista y zinovievista.

Gramsci conoció este hecho estando ya en prisión y saludó la victoria del Comité Central en términos inequívocos. En su texto de la cárcel escrito después de 1932‘Racionalización de la producción y el trabajo’ dice lo siguiente:
“… dado el planteamiento general de todos los problemas relacionados con su tendencia (la de Trotsky), ésta tenía que desembocar necesariamente en una forma de bonapartismo: de aquí la necesidad inexorable de aplastar su tendencia. Sus preocupaciones eran justas pero sus soluciones prácticas eran profundamente equivocadas…el principio de la coacción directa e indirecta en la ordenación de la producción y del trabajo es justo; pero la forma que tomo era equivocada; el modelo militar se había convertido en él en un prejuicio funesto” 3.
Es evidente que Gramsci al defender la necesidad de aplastar el grupo de Trotsky está defendiendo a la mayoría del Partido dirigida en 1926 por Stalin, Bujarin, Rykov, Derzinsky, Tomsky, Vorochilov, Orjonikidzé, Kalinin, Molotov, Voroshilov, Kagánovich, Malenkov, Zdanov, Budionni, Mikoyan y otros viejos bolcheviques. En 1927 son expulsados del Partido Trotsky, Zinoviev y Kamenev. Dos años más tarde son destituidos de la dirección política del país Bujarin, Rikov y Tomski.

Gramsci invariablemente respalda a la mayoría que se va forjando con Stalin como núcleo central. En su texto de la cárcel titulado “Internacionalismo y política nacional” apoya las posiciones de Stalin a quien llama en código para despistar a sus ignorantes censores Giuseppe Bessarione, traducción al italiano de Joseph [Iossif]  Vissarionovich, nombre verdadero de este camarada dirigente.

Gramsci insiste en la unidad dialéctica que existe entre lo internacional y lo nacional. Frente a las posiciones de Trotsky defiende las de Lenin, Stalin y los bolcheviques sobre la importancia de considerar el aspecto nacional de la estrategia de la clase obrera que también es una clase internacional. Termina su razonamiento atacando nuevamente a Trostsy y su equivocada concepción de la “revolución permanente”, que Lenin descalifica como “izquierdismo absurdo” 4
"Las debilidades teóricas de esta forma moderna del viejo mecanicismo quedan enmascaradas por la teoría general de la revolución permanente, que no es sino una previsión genérica presentada como dogma y que se destruye por sí misma, por el hecho de que no se manifiesta fáctica y efectivamente" 5.
Incomoda profundamente a los trotskistas y a los burgueses que los textos de Stalin ejercieron “profunda influencia” en el proceso de maduración del dirigente Gramsci entre los años 1924 y 1926 como observó su camarada Togliatti 6. El teórico y dirigente de un PCI aun no degenerado Emilio Sereni observa elementos similares entre los Cuadernos de Gramsci y las ideas del dirigente soviético Andrei Zdanov expresadas en su libro Historia de la filosofía de Aleksandrov 7.

Los soviéticos nunca abandonaron a Gramsci durante su terrible cautiverio en las prisiones fascistas. El sobrino de Gramsci, el músico Antonio Gramsci Junior ha revelado en su libro La Russia di mio nonno que los dirigentes soviéticos hicieron llegar de manera permanente fondos a su cuñada Tatiana Schutz que cubriesen todas sus necesidades materiales y pudiese seguir atendiendo al prisionero8. También intentaron un intercambio con prisioneros fascistas que no llegó a concretarse. Los intelectuales comunistas franceses Vaillant-Couturier y Barbusse crearon un Comité para arrancar la libertad de Antonio que contó con las simpatías de la Internacional y de la URSS.

El diario italiano Corriere della Sera publica el 17 de julio de 2003 una carta inédita hasta esa fecha enviada por la esposa de Gramsci y su hermana a Stalin en diciembre de 1940 solicitándole que publique en la URSS los Cuadernos de la Cárcel. La carta revela que Gramsci tenía plena confianza en Stalin y su partido como máximos representantes del comunismo mundial 9.

Notas

1 Gramsci y la revolución de Occidente, op.cit, .p.81.
2 Gramsci y la revolución de Occidente, óp. cit., p. 358.
3 Antología, p. 475.
4 Lenin, “Acerca de una violación de la unidad que se encubre con gritos de unidad”, en Contra el oportunismo…óp. cit., p. 203.
5 Antología, p. 352
6 Gramsci, op.cit., p. 30.
7 Emilio Sereni, Scienza, marxismo, cultura, Edizioni sociali, 1949, p. 154 y 168
8 Dato tomado de este articulo “Gramsci in carcere e il partito: finalmente la verita”http://www.costituentecomunista.it/italia/gramsci-in-carcere-e-il-partito-finalmente-la-verita.html 2008.
9 Ver el articulo de Aldo Bernardini “Gramsci e Stalin”, en http://www.aginform.org/bernard5.html