martes, 13 de diciembre de 2022

El neocapitalismo según Michel Clouscard de Aymeric Monville

Mientras que, hasta ahora, la represión había permitido que el capitalismo dominara, es a través de la seducción y con el desarrollo de un nuevo mercado del deseo que despega. La publicidad y la moda se vuelven imprescindibles. El individuo es educado para consumir desde temprana edad y se mantiene en la infancia, incluso en la edad adulta. Una nueva cultura de masas falsamente subversiva -Clouscard habla de "  subversión subvencionada  "- ve entonces la luz del día. Mientras que su imagen ideológica afirma lo contrario.  En este contexto, la liberación sexual se transforma rápidamente en una “liberalización sexual” integrada en el capitalismo, que transforma a la mujer de mujer-vientre a mujer-sexo.

Esta aparente homogeneización de toda la sociedad en consumidores enmascara una lucha de clases siempre viva. De hecho, la integración a través del consumo va acompañada de una diferenciación en los estilos de vida. Clouscard explica así que “  este igualitarismo de la diferencia autoriza otro sistema de jerarquías. Si bien afirma trascender las jerarquías de clase, las refuerza con jerarquías mundanas. En cada momento, un cartel significa barrera y nivel. Cascada de diferencias, cascada de desprecio, cascada de esnobismo.  También señala que este sistema es  “permisivo con el consumidor y represivo con el productor". lo que significa que el consumo se hace en beneficio de los privilegiados y en detrimento de los trabajadores proletarios. Estos últimos sí se mantienen en el deseo constante, sin poder sin embargo acceder a ese consumo masivo con el que la sociedad lo hace fantasear. La fórmula “  todo está permitido, pero nada es posible  ” adquiere todo su sentido. Pero según él, este “capitalismo de la seducción” es sólo transitorio y por eso profetizó, ya en 1981, que: “La crisis revelará la naturaleza profunda de este sistema: la austeridad (represión económica sobre los trabajadores, esencialmente la clase obrera) tiene como corolario no sólo el mantenimiento, sino la expansión del consumo socialdemócrata “libertario”. Fue en medio de una crisis que nació la ideología de la informatización de la sociedad al servicio de la convivencia. A medida que empeora la austeridad, aumenta la facturación de la industria del ocio, el turismo y el placer. Los dos parecen estar en razón inversa. El disfrute “libertario” socialdemócrata está condicionado al productivismo, la inflación, el desempleo, etc. »


No hay comentarios: