martes, 5 de enero de 2016

El ESTADO MAYOR GENERAL soviético durante la guerra. Serguéi Shtemenko


Han pasado  años desde que salió a luz primera edición del presente libro. El autor recibió multitud de cartas en las cuales los lectores, al apreciar el libro, hablaban de las impresiones que les produjeron los acontecimientos referidos en sus páginas, puntualizaban algunos de los hechos y recomendaban insistentemente continuar el relato sobre la acti­vidad del Estado Mayor General durante la guerra. Cumpliendo estas sugerencias, escribí el segundo libro de mis memorias que fue publicado en 1973 por la Editorial Voenizdat. Y ahora presento al público la segunda edición del primer libro El Estado Mayor General durante la guerra complementada y corregida partiendo de las observaciones y proposiciones de los lectores.
Es de notar que en los últimos años se ha ampliado considerablemente el círculo de los escritores de memorias. Se han publicado las memorias de nuestros famosos jefes militares G. Zhúkov, A. Vasilevski, K. Rokossovski, 1. Kónev, K. Meretskov, A. Grechko, K. Moskalenko y otros, en tas cuales se dedica una merecida atención a la labor del Gran Cuartel General y de los mandos de frentes y ejércitos. No obstante, estos interesantes trabajos, sin repetir lo escrito anteriormente, no agotan el tema de los Altos Mandos soviético.
El Cuartel General del Alto Mando Supremo y su órgano de trabajo, el Estado Mayor General, cumplían en aquellos penosos tiempos de guerra tareas de enorme importancia y responsabilidad. Mantuvieron firmes en su mano la planificación de las campañas de la guerra y la dirección de las operaciones, manejaron las reservas y siguieron atentamente el desarrollo de Los acontecimientos en los extensos territorios que eran arena de los combates. Ni un solo cambio en ningún frente o ejército se hizo sin su conocimiento. Ni un solo minuto se interrumpieron los contactos activos con las tropas. Representantes del Gran Cuartel General y del Estado Mayor General estuvieron presentes en todo momento en los sectores decisivos del ejército de operaciones, controlando el cumplimiento de las directivas y órdenes del Jefe Supremo y haciendo sus propuestas en el curso de los combates. Los resultados de la Gran Guerra Patria son una prueba convin­cente de que el Grao Cuartel General y el Estado Mayor General cumplieron con éxito sus tareas. En la confrontación de voluntades, cono­cimientos y maestría de dirección de tropas, los jefes militares soviéticos superaron a los altos mandos del cacareado Tercer Reich.
En mi libro se trata de cómo se logró y de cómo vivió y trabajó en los años de guerra el colectivo del Estado Mayor General, ante todo los generales y oficiales de la Dirección de Operaciones. Se trata en lo fun­damental precisamente del colectivo, porque solo la inteligencia y la experiencia colectivas estaban en condiciones de abarcar con la debida plenitud los fenómenos de la guerra y encontrar la resolución acertada de las dificilísimas tareas que se planteaban ante las Fuerzas Armadas. Mas, por cuanto toda colectividad es una suma de individuos — dirigentes ejecutores —, considero que no tengo derecho a silenciar el trabajo personal de quienes mantenían conmigo relaciones más estrechas en aquella época.
Quiero advenir una vez más que el titulo del libro no debe entenderse literalmente. No se trata de una descripción (y tanto menos de un estudio) detallada de todos los aspectos de la verdaderamente universal labor del Estado Mayor General. El autor ni se planteó tarea de semejante alcan­ce. Tampoco se trata de una descripción cronológica de todo el curso de la lucha armada del pueblo soviético contra la Alemania hitleriana y sus satélites, aunque la Gran Guerra Patria es la base de mis memorias.
Confío como siempre en la atención del lector — joven, o que ha pasado ya por muchas tempestades de la vida — .
Sergei Shtemenko