lunes, 27 de julio de 2015

El legendario comunista Marcelo Usabiaga falleció

El paso del tiempo nos priva de los últimos combatientes del Eusko Gudarostea. Ocurre al tiempo que en la actualidad nuestra prisa cotidiana nos distancia de una necesaria reflexión sobre sus pérdidas. Así de injusto lo primero, igualmente de inaceptable lo segundo. La vida nos priva de sus vidas, de todas y cada una de sus verdades contrarias al fascismo. Nos distancia, de su luchar único, de su plenitud casi centenaria provista de inigualables bagajes que mal pese a algunos es historia colectiva. El jueves falleció uno de ellos: Marcelo Usabiaga (Ordizia, 30 de octubre de 1916), miliciano del Batallón LuxemburgoArrosa del PC. Era un afiliado a las organizaciones PCE-EPK y Ezker Anitza-IU. Tenía 98 años. La Guerra Civil y el franquismo no pudieron con su vitalidad ni lucha; lo que sí logró un inesperado virus contraído en un hospital donostiarra que puso en jaque mate a su delicada salud de las vías respiratorias.
El libro Maizales bajo la lluvia (Alberdania, 2011), de Aitor Azurki (Donostia, 1983) escudriña su biografía -como la de otros diez soldados vascos del 36- y le resume en una frase como fusilero del Batallón Rosa Luxemburgo (PC), delegado de las Juventudes Socialistas Unificadas en el Frente Popular y teniente de una batería antiaérea republicana. Aunque ha fallecido a los 98 años, vivió en libertad durante 77, ya que 21 años los sufrió dispersado en cárceles del genocida Franco de todo el Estado, y de alguna, incluso, llegó a fugarse.
Ayer su familia, sus amigos y camaradas le rindieron un emotivo homenaje en un monumento contrario al franquismo existente en las cercanías del Ayuntamiento de Donostia. La convocatoria llevaba las siglas PCE-EPK. La familia se emocionó en este encuentro de despedida civil. Minutos antes, a las 11.00 horas, y en la intimidad, procedieron a la incineración de su cuerpo en Polloe.
Los referentes históricos, quienes se sienten eternos a la vista de quienes les admiran, cada vez, por ley natural, son menos. El pasado abril, la asociación memorialista Intxorta 1937 logró el mayor de los esfuerzos: reunió a una quincena de combatientes por la democracia y las libertades, entre los que estaba el propio Usabiaga. Los corazones antifascistas bombean en Antonio Telleria Bilbao (Batallón San Andrés, de ELA-STV), José Moreno Torres (Batallón San Andrés, de ELA-STV), Manuel Sagastibeltza Negrete (Batallón Abellaneda, del PNV), Regino Biain Guridi (Batallón Itxarkundia, del PNV); Inazio Ernabide Ecenarro (Batallón Loyola, del PNV); Benito Martín Barrioso (Batallón Cultura y Deporte, de las Juventudes Socialistas Unificadas); Gerardo Bujanda Sarasola (Batallón Saseta, del PNV), Luis Ortiz Alfau (Batallón Casero, de Izquierda Republicana), Juan Azkarate Araucua (único vivo de la Marina Auxiliar de Guerra), Baltasar Delgado Aguado (Batallón San Andrés, de ELA-STV), o Gregorio Urionaguena Arriaga (Batallón Eusko Indarra, de ANV). También, se muestran en primera línea de vida Miguel Soreasu, Fructuoso Pérez Arrospide (ambos del Batallón Otxandiano), Antonio Izagirre (Batallón Abellaneda, de 102 años), Iñaki Errekabidea (Batallón Itxarkundia) y, esperemos, poder llegar a tiempo a conocer y difundir la verdad de alguno más. Por desgracia, no hay constancia de milicianas vivas, ejemplos como el de Julia Hermosilla, de las Milicias Antifascistas de la CNT, fallecida en Baiona en 2009, según deja constancia Azurki en su librado citado. La última baja tras las de Félix Padín (de los batallones Isaac Puente CNT-5 Durruti, de la CNT), Mikel Garmendia Olaziregi (Batallón Itxarkundia, del PNV), Sebastián Mendívil Urquijo (Batallón Bakunin, CNT), Juan Larrinaga Atxabal Txarri (Batallón número 40 Mungia del PNV) o Marcelino Bilbao (Batallón Isaac Puente, de la CNT) ha sido la de Marcelo Usabiaga Jáuregui.
El gudari José Moreno Torres (Deusto, 10 de noviembre de 1918), conoció ayer la triste noticia por este medio. “¿Marcelo Usabiaga? El comunista que no faltaba a actos de memoria. Lo siento mucho y envío el pésame más sentido a su hijo y mujer, a su familia. ¡Cada vez vamos quedando menos! Y los medios de comunicación no nos hacéis tanto caso como antes”, reivindica este afiliado al PNV expresidente de la asociación Aterpe 1936, quien este otoño cumplirá 98 años.
CONDOLENCIAS Gazte Komunistak lamentó la muerte de Usabiaga, combatiente defensor de la República en la Guerra Civil. “Izan zirelako gara, garelako izango dira. Camarada, no has muerto, tu corazón late en nuestros puños. Adiorik ez!”, difundió. El periodista Aitor Azurki,escudero de Usabiaga en incontables viajes durante ocho años, concluía ayer en una columna de opinión publicada en Mugalari.info de la siguiente manera: “Sé y estoy convencido de que después de muerto también seguirás luchando en forma de recuerdo, ejemplo, referente en la memoria de centenares de personas; y aunque hayan pasado años, décadas, y la sociedad cambie, la memoria se esquine más aún, la gente evolucione, el olvido se apodere todavía más de nosotros y la indiferencia nos coma la vida, por último que me quede, seguiré desde nuestras trincheras, ya más vacías que llenas, disparando palabras, enarbolando la bandera de lo que eres: un eterno luchador”.
La familia de aquel a quien fusilaron a su hermano Bernardo en Pikoketa, por medio de su hijo el arquitecto y premiado escritor Miguel Usabiaga, ha dado las gracias por las innumerables muestras de admiración y cariño hacia Marcelo.
MARCELO USABIAGA